05: Soliloquio.
- mr. anderson

- 2 days ago
- 3 min read
Updated: 1 day ago
"¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?"
Es el título de un libro de Raymond Carver, un libro que leí cuando estaba estudiando la secundaria, en su momento no entendía lo complicado (emocionalmente hablando) que era ese libro. Una lectura que explora lo vasto y a la vez burdo que es abordar el tema del corazón, nos habla del enamoramiento vs obsesión, de lo inútil que es a veces correr de lo que sentimos y que debemos echarnos un clavado en ese abismal océano que son nuestras emociones. Sin embargo es una pregunta válida, llena de perspectivas (como las que ofrece el libro) que nos deja contemplando nuestros propios latidos.
El amor como cualquier persona, tiene varias facetas, tiene varios orígenes y nunca es dos veces de la misma forma, es por eso que decimos que cada amor es único y cada persona, un mundo.
Me acuerdo cuando me enamoré por primera vez, una chica llamada Daniela, éramos niños pequeños, compañeros de escuela, nos dimos un beso detrás de un sofá; mi primer beso aunque no creo que ella lo recuerde hoy en día.
Muchos años después, mi primera novia me enseñó lo que era un compromiso, buscar estar presente, me enseñó a amar, también aprendí mucho sobre el dolor de soltar, seguir adelante y aún así conservar el cariño porque nunca hicimos otra cosa más que nutrir el uno al otro.
Volvieron a pasar años, tuve otra relación donde fue completamente lo opuesto, mi vida se tornó insegura, la violencia, el chantaje y las mentiras parecían el pan de cada día, una relación donde la pasión dejó de ser inspiradora y se tornó un instinto de supervivencia.
Corrí y corrí tan rápido como pude, pero no fue suficiente, quedé con cicatrices.
Años sanando, mi vida siguió y conocí personas, llegó a alguien que me quería mucho y me pidió que la siguiera en sus viajes pero al final nuestras decisiones nos llevaron a caminos separados, también quise crecer amor con alguien que tenía un pasado trágico, una familia emocionalmente sorda y llena de abusos, me sobrepasó, me percaté que hay personas que no puedo sanar por más cariño y apoyo que pueda dar.
Nuevamente, el tiempo transcurrió y un rostro de mi pasado regresó, una persona que me aceptaba como era. Fue un evento (canónico dirían algunos) que se fue formando con el paso del tiempo, yendo y viniendo entre complicadas conversaciones, momentos de fragilidad donde el apoyo fue mutuo y constante así como el respeto y el amor; nos tocó a ambos escucharnos como nuestras distintas realidades y situaciones nos llevaban por lados diferentes hasta que un día, frente de lo inevitable, estando en mi puerta le tomé la mano y le pedí:
"Por favor no me dejes." Aún así, ella se fue.
Recuerdo aquel vómito verbal con claridad, no como algo que me evoque arrepentimiento o tristeza, tampoco sentí que desperdicié mi tiempo, sino al contrario, al haber externado eso me di cuenta de la fuerza con la que amo, de la intensidad de mi impetuoso corazón. Haber vislumbrado mi propio poder, mi capacidad de cuidar, querer y estar me abrumó y durante las siguientes semanas, meses y años luego de ello existían momentos donde me daba la oportunidad de sentarme en una banca en la calle, en el pasto de un parque, en el piso o el comedor de mi casa y lloraba en duelo pero también apreciando:
"Esto que siento es terrible y es hermoso, y es mío."
Al decirme eso sentí que me abrazaba en la oscuridad, como si entre mis brazos existiera una luz que me da calor y hogar, al aceptar las tragedias, desamores y amores transmutados que le dieron forma a mi corazón hoy te puedo decir con mucha ternura Querido Lector: No tengas miedo. El amor siempre llega.
Las emociones.
Los planes.
Las expectativas.
La vida.
Todo cambia.
Sin embargo; amar, sentir ternura y cuidar no es de débiles.
Amar es reconocer el miedo y aún así, seguir adelante.
Amar es luchar contra la incertidumbre.
Amar es decir "aquí estoy, aquí estamos."
Es inhalar profundamente y sentir cómo los músculos de tu bello rostro se confunden y luchan por dar una expresión con claridad, algo que pueda espejear con fidelidad lo que sientes. Amar es emocionarte tanto que las palabras se quedan cortas y saltas de la emoción como si el amor fuera la fantástica aventura que estuviste esperando toda tu vida.
Amar es infinito.
🦋




"Esto que siento es terrible y es hermoso, y es mío."
Paradojicamente cuando uno abraza la oscuridad que lo habita, el pecho arde distinto e ilumina con mayor intensidad tu camino y te vuelves mas nitido.